miércoles, 21 de febrero de 2018

Un día entero en las salas de espera de los vivos, obstinados y felices creyentes


Una imagen de la Esperanza
21 febrero 2018
– “Mire usted, no es necesario ser creyente para ser feliz” – decía uno de mis compañeros de la Sala de Espera de los vampiros ansiosos.
– “Pues yo lo que creo es que nadie es feliz si no cree en algo, idealismo venial, eclecticismo o simplemente en el más puro de los sexos con amor” – dijo otro de mis acompañantes cercanos, con cara de que lo de los vampiros y el necesario ayuno lo había convertido en una estatua de sal o en una bola de nieve dada su redondez agresiva.
– “Creo que esto no es sitio para guasas” – dice una bella anciana de mi joven edad que yacía sentada con cuerpo erguido y cara de mala leche, justo a mi lado.
– Un chaval con algún síndrome sobre la atención me daba unos cariñosos abrazos y unas pequeñas palmaditas en la cara que hacían las delicias de su joven madre la cuál, en un gesto de simpatía, y mientras yo le sonreía con ojitos de viejo verde, me ha dicho: “Disculpe, el niño piensa que es usted su abuelo” … sólo le faltó añadir … “su anciano abuelo” … mientras yo me hundía en la silla un poco más y más, volviendo a recordarme a mi mismo que soy casi un joven setentón mientras que, a la vez, comencé a jugar con el niño como sólo yo se hacerlo pues, con cinco nietos que tengo, práctica no me falta.
– La vampira de hoy estaba de mejor ver que otras veces, me hubiera desangrado si hubiera hecho falta, pero no, me hizo una succión con aguja que resultó invisible sin sentir miedo, ni dolor alguno, como nunca nadie me lo había hecho.
– Luego a la Sala de las Ecos y luego a la de los TACs … más charla, más creyentes obstinados, más amigos nuevos y un sinfín de anécdotas sobre el mundo de la Salud, del dolor y el de las esperanzas que suelen ser – éstas últimas – el mejor remedio sanitario para todos los que, sin perder fe en la calidad de vida que les quede, suelen ser más vitales que muchos de los supuestos “sanos” de mi entorno y que debieran pasar por aquí, por estas docentes Salas de Espera, para saber apreciar y valorar, lo que tienen.
– Todos somos creyentes aún y en la esperanza de creer serlo, lo contrario … lo contrario no es vida.
..





4 comentarios:

  1. Me repito pero... no , no te lo digo que te lo vas a creer.

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    1. Sí, sí, repítelo, me gusta leerlo.
      jajajaja
      Gracias Tracy

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  2. Ay qué ver lo que es sacarle la chispa hasta a la sala de espera de una consulta. En eso hay una experta en mi familia. Una hermana mía, cuenta los comentarios de Ambulatorio con una gracia que nos hace reír a base de bien. Así que me pregunto, lo gracioso es lo que ocurre o el ingenio de quién lo cuenta?
    Un saludo

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    1. Ay, Conchita, tu hermana tendrá gracia en los genes y ella en cualquier lugar que esté y le sucedan cosas lo contará como lo ve ... con gracia.
      Quizás lo graciosos ea saberle ver el lado bueno a las cosas que nos suceden por muy malas que pudieran ser.
      Un abrazo muy fuerte mi fiel amiga

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